Software de control de tiempo: cómo elegirlo
Casi cualquier herramienta de control de tiempo mide el tiempo con precisión. Lo que las separa es todo lo que pasa después: quién aprueba las horas, en qué se convierten y si alguien llega a facturarlas.
En qué fijarte
¿Vas a facturar a clientes o a registrar la jornada de tu plantilla?
Son productos distintos. El control de tiempo por proyectos se optimiza para la precisión de lo facturable; el registro de jornada se optimiza para el cumplimiento legal y la asistencia. Comprar el equivocado es el error más común de esta categoría.
¿A qué se engancha una hora?
Una herramienta que solo conoce proyectos deja líneas de factura vagas. Una en la que el tiempo cuelga de una tarea o un ticket permite que la factura cite el trabajo.
¿Quién aprueba las horas?
Si un cliente tiene que dar el visto bueno al total antes de que factures, comprueba si eso puede pasar dentro de la herramienta o acaba en el correo.
¿Genera una factura?
Algunas sí, otras solo desde un plan superior, otras nunca. Esta única respuesta suele decidir la lista corta.
¿Se pueden corregir los registros después?
Nadie arranca todos los cronómetros. Que editar a posteriori sea fácil es la diferencia entre datos más o menos correctos y datos en los que nadie confía.
¿Cómo escala el precio con el equipo?
El precio por asiento en una herramienta de uso ocasional sale caro. Comprueba si quien colabora a tiempo parcial necesita un asiento completo.
¿Qué incluye de verdad el plan gratuito?
Los planes gratuitos varían aquí más que en ninguna otra categoría: desde usuarios ilimitados hasta cinco, hasta un asiento y dos proyectos.
¿Funciona donde ocurre el trabajo?
Un cronómetro que hay que acordarse de abrir se usa menos que uno integrado en la herramienta en la que ya estás.
Control de tiempo por proyectos y registro de jornada no son lo mismo
En España el registro de jornada es obligatorio desde mayo de 2019: el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores, tras el Real Decreto-ley 8/2019, obliga a toda empresa a registrar cada día la hora concreta de inicio y de fin de la jornada de cada persona trabajadora, sea cual sea el tamaño de la empresa. Eso no es lo mismo que medir tiempo por proyectos para facturárselo a un cliente, y una herramienta pensada para lo segundo casi nunca sirve para lo primero.
- El control de tiempo por proyectos responde a «qué le facturamos a este cliente»: horas facturables colgadas de una tarea, un ticket o un proyecto, y nunca la jornada completa de nadie
- El registro de jornada responde a «cuándo trabajó esta persona»: la hora concreta de inicio y de fin de cada día, para toda la plantilla, también con contratos a tiempo parcial y desde el primer empleado
- El registro hay que conservarlo cuatro años y tenerlo a disposición de las personas trabajadoras, de sus representantes legales y de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social
- Cómo se organiza el registro lo fija el convenio colectivo o un acuerdo de empresa y, en su defecto, el empresario previa consulta con la representación legal de la plantilla — mira tu convenio antes de elegir herramienta, porque a veces concreta el formato
- No llevarlo es una infracción grave en la LISOS, sancionable de 751 € a 7.500 € según el grado, y la Inspección lo suele revisar junto con las horas extraordinarias
- Si eres autónomo sin empleados, nada de esto te aplica y te basta con el control por proyectos. Si necesitas las dos cosas, cuenta con dos sistemas: un sistema de fichaje no sabe a qué cliente imputar la hora, y un cronómetro de facturación no está hecho para aguantar una inspección
Qué tipos de herramienta hay
Cronómetros puros
Hacen una sola cosa extremadamente bien: arrancar, parar, etiquetar, informar. Baratos, fáciles de adoptar, y las horas se quedan en un informe sobre el que alguien tiene que actuar.
Registro automático
Reconstruyen el día a partir de la actividad en vez de depender de que la gente arranque cronómetros. Lo mejor para equipos cuyo problema es olvidarse, no medir.
Cronómetros con facturación incorporada
Cubren el paso que la mayoría de equipos necesita de verdad: convertir horas en una factura. La gestión de proyectos que traen alrededor suele ser fina.
Control de tiempo dentro de una herramienta mayor
El cronómetro está sobre la tarea o el ticket al que pertenece. Menos refinado como cronómetro, pero las horas llegan a algún sitio útil sin exportar nada.
Cuánto cuestan las herramientas
Precios de entrada para un solo usuario. Los planes gratuitos de esta categoría difieren más que los de pago, así que conviene leerlos con atención.
| Herramienta | Mejor para | Precio |
|---|---|---|
| Clockify | Los asientos de pago más baratos. | 3,99 € por asiento al mes, facturación anual; gratis hasta 5 usuarios |
| TimeCamp | Un plan gratuito para todo un equipo. | 3,99 USD por usuario al mes, facturación anual; plan gratuito ilimitado |
| My Hours | Informes y aprobaciones sencillas. | 4 USD por usuario al mes, facturación anual; gratis hasta 5 usuarios activos |
| Toggl Track | El mejor cronómetro puro y los mejores informes. | 9 USD por asiento al mes, facturación anual |
| Harvest | Facturar tiempo y gastos juntos. | 9 USD por asiento al mes, facturación anual; gratis 1 asiento, 2 proyectos |
| Timely | Registro automático, sin cronómetros que arrancar. | 9 USD por usuario al mes, facturación anual; sin plan gratuito |
| Everhour | Registrar dentro de Asana, Jira o ClickUp. | 8,50 USD por asiento, pero el plan de pago exige un mínimo de 5 asientos |
| Oplero | Horas que acaban en una factura aprobada por el cliente. | Gratis durante la beta, después 1,99 € por usuario al mes |
Precios verificados 20 de julio de 2026
Errores frecuentes
Comprar un cronómetro de proyectos para cumplir con el registro de jornada
El registro de jornada exige la hora concreta de entrada y de salida de cada empleado, cada día, conservada cuatro años y a disposición de la Inspección. Una herramienta pensada para facturar no está hecha para eso, por muy bien que mida horas.
Elegir por el cronómetro y no por lo que viene después
Todas las herramientas de aquí miden el tiempo correctamente. Las diferencias están aguas abajo: aprobaciones, facturación, dónde acaban las horas.
Leer el precio de portada como precio de entrada
Algunos planes tienen un mínimo de asientos, así que la cifra por asiento no es lo que puedes gastar en realidad.
Implantarlo sin explicar para qué
El control de tiempo introducido sin explicación se lee como vigilancia. Los equipos que saben que las horas son para facturar las rellenan; los que no lo saben, no.
Dónde encaja Oplero
El cronómetro de Oplero no es más refinado que el de Toggl Track o el de Timely, y la profundidad de los informes no es donde compite. Lo que hace es negarse a que las horas acaben en un callejón sin salida: el tiempo cuelga de la tarea o del ticket de cliente del que salió, se agrupa en una hoja de horas que el cliente aprueba desde un enlace sin necesidad de cuenta, y se convierte en factura en un clic. Lo que Oplero no es es un sistema de registro de jornada: no lleva fichaje de entrada y salida ni la conservación de cuatro años que exige la ley española, así que si necesitas eso, necesitas además otra herramienta. Si tus horas ya llegan a una factura por un proceso que funciona, esto no justifica un cambio. Si llegan a una hoja de cálculo, quizá sí.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor software gratuito de control de tiempo?
TimeCamp tiene el plan gratuito permanente más generoso: usuarios y proyectos ilimitados. El plan gratuito de Clockify cubre hasta cinco usuarios y el de My Hours hasta cinco usuarios activos. Oplero es gratis para todos durante su beta, pero es una herramienta mucho más amplia que un cronómetro.
¿Qué herramientas de control de tiempo pueden facturar?
Harvest, Timely y Everhour facturan a partir de las horas registradas, y Clockify lo hace desde el plan Standard hacia arriba. Oplero añade un paso intermedio: el cliente aprueba la hoja de horas antes de que se convierta en factura.
¿Me sirve una herramienta de control de tiempo como registro de jornada?
Por lo general no. El registro de jornada del artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores exige la hora concreta de inicio y de fin de la jornada de cada empleado, cada día, conservada cuatro años y disponible para la Inspección de Trabajo. Un cronómetro de proyectos mide horas facturables, no jornadas, y no está diseñado para eso. Si eres autónomo sin empleados no te aplica; en cuanto contratas, sí.